Vistas de página en total

jueves, 24 de febrero de 2011

Su yugo es facil y ligera su carga ligera

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Mateo 16:24.
 
Su exigencia de que vayamos a Él no es una carga. Significa ir a quien se ha convertido en todo para nosotros. Jesús no vino al mundo principalmente para traer una nueva religión o una nueva ley. Vino a ofrecerse a si mismo para nuestro disfrute eterno y para hacer lo que fuera necesario, incluso la muerte, con la finalidad de eliminar todos los obstáculos hacia el gozo perpetuo en Él.

Cuando Jesús contempla las religiones del mundo, incluso, el judaísmo de su época, ve personas que labora bajo pesadas cargas para ganarse el favor de cualquiera que sea la deidad en la que creen. Él no vino a sustituir esa carga apaciguadora  de Dios con otra; vino a soportar esa carga y a pedirnos que vallamos a Él para recibir descanso: “Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevar mi yugo sobre vosotros, y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón; y hallareis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil y ligera mi carga” Mat. 11:28-30.

La Exigencia de que vallamos a Él es, por tanto, como la exigencia de un padre a su hijo en una ventana incendiada: “Salta hacia mi”; o como la exigencia de un equipo de rescate que lo encuentra cuando usted esta al borde de la muerte, deshidratado después de varios días en el desierto y te  dice: “Bebe esto”.
   
Libro: Lo que Jesús exige del mundo
Autor: John Piper
Exigencia #3

"Ninguna palabra corrompida salga de nuestra boca"

Efesios 4: 29; Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. (RVR1960)

En este texto ha de notarse que Pablo esta hablando con Creyente. Esto lo sabemos porque esta carta fue escrita a los “santos y fieles en Cristo Jesús”  Verso 1. En Efesios 5:8, encontramos una razón para decir que es a Cristianos que Pablo les esta hablando. “Porque antes erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor, andad como hijos de luz”.  La parte subrayada quiere decir, mas ahora somos cristianos. Por esa razón no debe salir ninguna palabra corrompida de nuestra boca.

¿Cuáles son esas palabras corrompidas que no pueden salir de nuestra boca?

En Efesios 5: 3-4 (NVI), hay una lista de estas palabras:

  1. inmoralidad sexual
  2. avaricia
  3. tampoco debe haber palabras indecentes
  4. ni conversaciones necias
  5. ni chistes groseros  
Todas estas palabras y las que se derivan de estas, deben ser eliminadas de nuestro vocabulario cristiano. La Biblia es clara en este asunto, dice: “ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos”.

miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Cómo mortifica el Espíritu al pecado?

Es Espíritu Santo realiza esto en tres maneras:

1. Si el fruto del Espíritu florece en una persona, entonces la naturaleza pecaminosa no puede florecer al mismo tiempo. ¿Por qué es así? Pablo contesta, “estos se oponen entre si” (Gálatas 5:17). Esta renovación del Espíritu Santo (es decir, la Regeneración, vea Tito 3:5) es un medio principal para la mortificación del pecado.

2.  El Espíritu realmente destruye y consume nuestros deseos pecaminosos. Esto lo hace al principio, quitando el corazón de piedra con su poder omnipotente (en el milagro de la regeneración) y lo continua (en el proceso de la santificación) con un fuego que quema hasta la raíz de los deseos pecaminosos.

3. El Espíritu trae la cruz de Cristo al corazón del pecador a través de la fe, y nos da comunión con Cristo a través de su muerte y sus sufrimientos.

Estudie la Biblia

La Palabra de Dios debe ser el fundamento de la vida del discípulo. Escuchar sermones y asistir a estudios de la Biblia en grupo son cosas provechosas, pero seguimos teniendo la necesidad de aprender a estudiar la Biblia solos. Es como dice el viejo adagio: "Si me das un pez, comeré hoy. Si me enseñas a pescar, comeré toda la vida." Son numerosos los recursos disponibles para ayudarnos a enriquecer nuestro estudio bíblico personal.

En 2 Timoteo 2:15 dice: Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Pablo exhorta a Timoteo a trabajar duro en el estudio de las Escrituras y a manejarlas de una manera correcta. Hace falta esfuerzo para estudiar adecuadamente las Escrituras. En algunos pasajes, los tesoros se hallan en la misma superficie, pero en otro se necesita un esfuerzo de concentración para excavar las  riquezas que contienen.

Cada vez que usted estudie la Biblia, necesitará responder a tres preguntas:

  1. ¿Qué dice el pasaje?
  2. ¿Qué significa el pasaje?
  3. ¿Qué quiere Dios que haga yo con respecto a lo leído?

La primera pregunta coloca el pasaje en su escenario. Tratamos de descubrir lo que significa para sus primeros destinatarios. La segunda explica lo que significa para cada creyente el mensaje de Dios que hay en el pasaje. La última comprende la aplicación, es decir, lo que Dios quiere que hagamos con respecto a la verdad que presenta el pasaje. El Espíritu Santo nos puede ayudar a aplicar los principios de las Escrituras a nuestras vidas.

Los cristianos no nos debemos dejar seducir de tal manera que aceptamos los valores y las practicas de este mundo. ¿Cómo lo podemos lograr? En el Salmo 119:9-16, el salmista se centra en este dilema. Los cristianos pueden vivir en pureza a base de una fiel obediencia a la Biblia, la Palabra de Dios (versos 9-10).

¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos.

Para sobreponerse a la inmoralidad que tanto prevalece a su alrededor, usted va a tener que integrar las Escrituras en su corazón y en su vida. El poder de la Palabra de Dios nos da  vida sobre el pecado, si la escondemos en el corazón (verso 11; En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.   

El salmista halla gran gozo y deleite al meditar en los testimonios de Dios (versos 12-16; Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos. Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca. Me he gozado en el camino de tus testimonios Más que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré;   Consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras.

Usted también se debe de acercar con tanta entrega a la Palabra de Dios, que esta lo pueda purificar y fortalecer para llevar una vida de pureza en medio de un mundo impuro.





Andemos como fuimos llamados a andar

Efesios 4: 1-6:Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.

Andemos como fuimos llamados a andar. Un zapatero no puede andar con los planos de un edificio. Si así lo fuera, entonces ya no seria un zapatero, sino un arquiteco. El texto dice claramente tres maneras de como debe andar cada cristiano: a) con toda humildad y mansedumbre, b) soportandoos con paciencia los unos a los otros en amor, en esta parte notese: con paciencia y en amor, c) solicitos en  guardad la unidad del Espiritu en el vínculo de la paz. ¿Que quiere decir Pablo al declarar que guardemos la unidad del Espiritu en el vínculo de la paz? la respuesta la vemos desde el verso 4 hasta el verso 7. Lo que Pablo nos esta diciendo es que los creyentes deben permanecer espiritualmente unidos porque todos somos parte de un solo cuerpo,  un Espíritu, un Señor, una Fe, un Bautismo y un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Amén.

lunes, 21 de febrero de 2011

La Mortificación del Pecado


Este es el libro que estamos compartiendo en la Escuela Bíblica: "La Mortificación del Pecado".

Solo con hacer un click podrán leerlo o mejor aun, descargarlo totalmente gratis:
La Mortificación del Pecado

El ABC del Cristiano

A laba a Dios en cada circunstancia de la vida
B usca la excelencia, no la perfección.
C uenta tus bendiciones en vez de sumar tus penas.
D evuelve todo lo que tomes prestado.
E ncomienda a tres personas cada día
F iate de Dios de todo corazón y no confíes en tu propia inteligencia
G ozate con los que se gozan y llora con los que lloran.
H az nuevos amigos pero aprecia a los que ya tienes.
I nvita a Cristo a ser tu Señor y Salvador.
J amas pierdas una oportunidad de expresar amor.
L ee tu Biblia y ora cada día.
M antente alerta a las necesidades de tu prójimo.
N o culpes a los demás por tus infortunios.
O lvida las ofensas y perdona así como Dios te perdona.
P romete todo lo que quieras; pero cumple todo lo que prometes.
Q ue se te conozca como una persona en quien se puede confiar.
R econoce que no eres infalible y discúlpate por tus errores.
S e la persona más amable y entusiasta que conoces.
T rata a todos como quisieras que te traten.
U nete al ejercito de los agradecidos.
V istete de misericordia, humildad y paciencia.
Y no te olvides de soportar a los demás como a ti te soportan.
Z afate de las garras seductoras de Satanás.

Nuestra Confianza en Dios y lo que demostramos cuando confiamos en Él

1.Cuando confiamos en Dios, demostramos que el es fuerte y nosotros débiles.
2.Que el es rico y nosotros pobres
3.Que el es pleno y nosotros vacíos.
4.Cada vez que confiamos en Dios demostramos que nosotros somos los que estamos necesitados y no Dios
  • Salmos 50:10-12; Porque mía es toda bestia del bosque, Y los millares de animales en los collados. Conozco a todas las aves de los montes, Y todo lo que se mueve en los campos me pertenece. Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud.
  • Salmos 71:4-6; Dios mío, líbrame de la mano del impío, De la mano del perverso y violento. Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza, Seguridad mía desde mi juventud. En ti he sido sustentado desde el vientre; De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacó; De ti será siempre mi alabanza.
5 Cuando confiamos en Dios nosotros somos los pacientes y él es el Doctor.
6. Nosotros somos aquel siervo sediento en el bosque y Dios, el manantial que nos sacia.
7. Nosotros somos la oveja perdida y Dios, el buen pastor.
8. Recibimos bendiciones y Dios recibe la gloria.


Jhon Piper / Tomado de libro “Los Deleites de Dios”
Cap. 7, Págs. 227-228.

domingo, 20 de febrero de 2011

Dos ilustraciones: Barca, Nave y Mar

“Al atardecer, sus discípulos descendieron al mar, y subiendo en una barca, se dirigían al otro lado del mar, hacia Capernaúm. Ya había oscurecido, y Jesús todavía no había venido a ellos; y el mar estaba agitado porque soplaba un fuerte viento. Cuando habían remado unos veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús caminando sobre el mar y acercándose a la barca; y se asustaron. Pero El les dijo: Soy yo; no temáis. Entonces ellos querían recibirle en la barca, e inmediatamente la barca llegó a la tierra adonde iban.” —Juan 6:16-21

Los discípulos estaban cruzando el mar en una barca, se dirigían hacia Capernaúm. El texto bíblico nos dice que ya estaba oscuro (vers. 17), es decir que los discípulos casi no podían ver, por la oscuridad [posiblemente] se les hacía difícil ver algo, pero esto no fue todo, el texto bíblico también nos dice que el mar se agitó (se levantó) con un fuerte viento que soplaba (vers. 18). Los discípulos se encontraban en medio del mar, en una barca que estaba siendo azotada por las olas (viento y mar). Este texto bíblico en Juan nos dice que los discípulos vieron a Jesús andar sobre el mar, pero los pasajes paralelos (Mat. 14:26; Mr. 6:49) parecen indicarnos que por la oscuridad, el mar, el viento y las olas, los discípulos [al principio] no reconocieron al Señor Jesús.
Entonces, tenemos a un grupo de hombres —asustados (Jn. 6:19) y gritando (Mr. 6:49)— en medio de un mar violento que amenazaba con hundir su barca de madera y hundir la barca de sus vidas. Pero, en medio de todo esto, estos hombres escuchan las siguientes palabras de su Maestro: “Soy yo; no temáis”. Este fue un magnifico momento para ejercer fe en su Maestro, era el momento para confiar en El (en sus palabras); teniendo ánimo y no temiendo, pues el Maestro así les ordenó (Mr. 6:50).

Hechos 27:39-44


¿De qué habla este texto? ¿De quienes está hablando? Si leemos el contexto inmediato (Hch. 27), podremos responder estas preguntas y así nos familiarizaremos con este pasaje bíblico. Pablo —quien fue apresado por causa del evangelio de Cristo que él predicaba, junto a otros presos, fue enviado en una nave a Roma (vers. 1). Mientras ellos estaban en el mar, comenzó a soplar un viento del sur (vers. 13), después dio contra la nave un viento huracanado (vers. 14). Ya no estaban ante un pequeño viento moderado, ahora estaban ante un viento que «azotaba (arrebataba) la nave y la llevaba» (vers. 15). La tempestad era tan furiosa, que los pasajeros de la nave no pudieron ver el sol y las estrellas por muchos días (vers. 18-20). La tempestad era tan grande, que muchos habían perdido toda esperanza de salvarse (vers. 20). Pero, el ángel de Dios había estado con Pablo y le había dicho: “No temas, Pablo… Dios te ha concedido todos los que navegan contigo” (vers. 24). Pablo ejerció fe en Dios, creyendo en Su Palabra, al decir: “Por tanto, tened buen ánimo amigos, porque yo confío en Dios, que acontecerá exactamente como se me dijo” (vers. 25). Algunos dudaron de las palabras de Dios (vers. 30), pero Pablo continuó creyendo en Dios (vers. 31,34) y esta confianza en Dios que tuvo Pablo, animó a otros (vers. 36). El versículo cuarenta y cuatro (44) nos muestra el fin de esta travesía —Dios cumplió Su Palabra, y Pablo (quien confió en Dios), y sus compañeros salvaron sus vidas físicas de esta peligrosa situación: “y que los demás siguieran, algunos en tablones, y otros en diferentes objetos de la nave. Y así sucedió que todos llegaron salvos a tierra”.
Cuando el viento de los problemas y las olas de las aflicciones te azoten queriendo hundirte, no temas, sino ten ánimo y confía en Aquel que andó sobre el mar, confía en Aquel que precede en el diluvio y se sienta como Rey para siempre (Sal. 29:10). Es tiempo de confiar en la Palabra de Dios, es el momento de ejercer fe en Aquel que dijo: “No temas, porque yo te he redimido… Mío eres tú.” (Is. 43:1,5), confía en Aquel que dijo: “confiad, yo he vencido al mundo” (Jn. 16:33). Amén.

domingo, 13 de febrero de 2011

3 Medicinas Espirituales

Meditación del 13 de febrero 2011

Texto: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza” (Romanos 15:13).

El versículo refiere tres de las mejores medicinas espirituales. Paz, gozo y esperanza. El Cristianismo consiste de estas dos: Gozo y paz En otras palabras que el Señor Jesucristo ha dado a Su iglesia todo lo que necesita para vivir en continuo disfrute. El hombre saludable puede relacionarse bien con todos y en cualquier ambiente, pues su sangre espiritual contiene dos elementos o minerales que si él quisiera, y más que quisiera debiera mostrar siempre ese saludable temperamento: Gozo y paz. Es además un fuerte estimulo, no sólo para pedirlo a Dios en oración, sino también para aguardar confiados que lo pedido pronto será concedido, nótese la construcción del texto: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer”; el creer es un deber de toda criatura para con el Creador, repito que se trata de un necesidad; no obstante el deber es puesto aquí como un deleite, o que al ejercitar la confianza en Dios, que es nuestro deber, se nos promete felicidad: “Todo gozo y paz”. Esto es único en el carácter misericordioso de nuestro Dios, y además maravilloso que el deber es así mismo dulce promesa. Así son los dones del Dios al cual estamos mandados y llamados a servir. El verso resume lo que decían los reformadores, que el fin del hombre es glorificar a Dios y disfruta de El para siempre. O que la fe le glorifica y al glorificarle nos llena de gozo y paz.

Es agasajar nuestra imaginación con pensamientos de la vida eterna, o que Cristo es nuestro por siempre. Este gozo sólo Dios puede darlo, o que el gozo es un acto de amor. El marido manifiesta amor a la esposa, ella se goza y responde con amor. Óigalo: “Entonces mi alma se alegrará en Jehová; Se regocijará en su salvación” (Sal.35:9).

Pregunta: ¿Por qué el salmista dice en su salvación, acaso no es eso un don, o que no es Su Persona? La respuesta es que el salmista está diciendo, no sólo que su alma se goza en el Señor, sino también en la forma de relación que hay entre Dios y él, que se expresa en puro amor, ya que se trata de la salvación. Pablo lo dice con estas palabras: “Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Ro.5:8). La salvación es la más excelente muestra del amor de Dios. Los dones temporales afectan más lo carnal del individuo, pero no tanto el alma Creyente, lo que sí hace con creces el gozo y paz.

Amén.